LUZ QUE RESPLANDECE


LUZ QUE RESPLANDECE

No toda música ‘’calma’’.
No toda comida nutre.
No toda plegaria libera,
ni toda construcción edifica,
como tampoco todo consumo
satisface el alma,
ni toda presencia acompaña.
Sin embargo; no toda distancia
es olvido, ni lágrima tristeza,
como tampoco, quietud
representa derrota.


Hoy experimento sensibilidad, no
del descriptivo: sentimiento exagerado,
trivial o fingido; más, me hallo sensitiva
a los mensajes encriptados…
en las palabras que se expresan,
en los silencios momentáneos, también
a los colores, los sonidos naturales, y
sobre todo al ser y estar ahora mismo
en mi compañía… sin más prisa que
la del entendimiento de la oportunidad
valiosa, que vislumbra esta cuarentena,
la de adentrarme en mi misma y
apreciar el ser que existe allí.


Aquello que inició como con la
perspectiva de un aislamiento inesperado,
quizá poco justo, y hasta amenazante
del privilegio de la libertad… se
convirtió hoy en luz que resplandece
sobre la conciencia, y anima a
un inquirir sosegado sobre el ser,
hacer, tener y el trascender,
con el potencial de redireccionarse
ya no hacia la búsqueda de lo
tangible, estable y seguro,
más bien, hacia lo impermanente,
indeleble y espiritual en
la vida, aquello que sin percibirse
sensorial y materialmente, es,
la piedra angular de mi existir;
presencia viva, fuente de paz y
de regocijo en lo más profundo
de mi ser.


Amalia Murcia.





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